Ahí le hablan Omar Fayad

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Eduardo Torreblanca

Suponemos que el Gobernador de Hidalgo quisiera dejar huella positiva en la entidad que representa como titular del ejecutivo.

Y oportunidades tiene. Una de ellas es articular una red de PYMES  que ayuden a reducir la huella de carbono que dejan la desorganización y la anarquía.

En columnas anteriores reportamos iniciativas de dos diputados locales, VICTOR OSMIND GUERRERO TREJO y la Diputada RUBÍ ARELY MIRANDA AYALA. Los dos legisladores  HIDALGUENSES se oponen a que en los hornos de empresas cementeras de la entidad se aprovechen los potenciales energéticos de basura sólida entre donde se encuentran, por ejemplo, las llantas  y las pilas.

Reportamos ese propósito equívoco y a partir de entonces los legisladores se sentaron a conocer los puntos de vista de mexicanos expertos en cuestiones ambientales. Habría que reconocérseles la voluntad de platicar con quienes disienten de sus propuestas. A partir de ese encuentro acordaron celebrar un FORO que atienda el tema en la entidad.

En el Senado de la República también se ha marcado el propósito de tener sesiones de análisis de las oportunidades que existen  para aprovechar el funcionamiento de los 36 hornos cementeros que hay en el país.

Es decir; de una iniciativa maltrecha y sin soporte constitucional o de conocimiento ecológico pueden salir muchas vertientes positivas para México.

Y de ahí una propuesta que el columnista perfila como una gran oportunidad para que el Gobernador Fayad encuentre un justificado lugar en la historia ecológica de su estado.

En el país se desechan entre 10 y 11 millones de llantas de automóviles o vehículos de carga. Nadie sabe a ciencia cierta dónde están. Lo único seguro es que la inmensa mayoría estarán tiradas en algún terreno baldío a cielo abierto causando contaminación y crianza de insectos nocivos a la salud de los ciudadanos.

Esas llantas, para hablar específicamente de ellas, pueden tener un valor energético útil que contribuya a que las empresas cementeras en el país o específicamente en Hidalgo consigan su gama de productos a precios menores porque siempre será más conveniente que quemen las llantas y aprovechen su potencial energético a que reposen a cielo abierto con lo que ello implica.

Las llantas en desuso también cuentan con un valor de mercado. Si quieren utilizarse atraviesan por un proceso  o cadena que comprende su recolección, su limpieza, la tritura, su clasificación y su traslado a los hornos cementeros que son seis en Hidalgo.

Todo eso cuesta y lo paga la empresa cementera que lo reciba. Una organización responsable tendría empresas con la misión de recoger las llantas, de limpiarlas, llevarlas a empresas de procesamiento y posteriormente  trasladarlas a los hornos cementeros.

Imagine convocar a la creación de, digamos por ponerle un número, seis empresas recolectora de llantas con delimitación regional de su campo de acción. Ellas las limpiarían y llevarían después a uno o más centros de tritura. Posteriormente llevan el preparado a las cementeras.

Le conviene a las empresas cementeras y harían un beneficio a la población en su medio ambiente. Además habría que considerar que el Acuerdo de París contempla a partir del 2021 estímulos a las regiones o países que contribuyan a reducir las emisiones de CO2 mediante diversas actividades.

Es más claro en la recuperación de suelos en donde también hay mucho que hacer en Hidalgo y nueva oportunidad para que el Gober sea un Gobernador "limpio" que contribuya a que en su entidad haya organización en el manejo de basura sólida.

No suela mal. Del asunto de los suelos podremos escribir el viernes porque las oportunidades no quedan solo para HIDALGO sino para todo el país en su conjunto.

¿Qué dice al respecto Gober FAYAD?