Al buen gerente

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Jaime Neftalí

Colaborar en una empresa, ser parte de una organización, dirigir un negocio…

Son distintas las posiciones y versiones de la llamada vida profesional; sea cual sea el escalafón, la jerarquía o el nivel organizacional, cada función o actividad laboral conlleva derechos y obligaciones, así como cierta dosis de autoridad y por supuesto de responsabilidad.

La capacidad de respuesta es una competencia inherente a todos los gerentes también llamados mandos medios; y es que el primer mando se da en el nivel más alto, aquel que determina las estrategias, marca las directrices que a su vez deben ser traducidas para su correcta ejecución al personal operativo, la llamada base de la pirámide; los puestos son importantes, todos necesariamente bien estratificados y coordinados.

La posición gerencial requiere que el ocupante de ellas manifieste ciertas competencias, habilidades técnicas, genéricas y específicas. El trato con las personas debe ir equilibrado al logro permanente de objetivos y su correspondencia en indicadores de desempeño previamente establecidos.

Se reconocen algunas habilidades gerenciales, básicas:

1.     Planeación Estratégica. - tener la posibilidad de establecer objetivos de corto, mediano y largo plazo, en concordancia con la misión y visión de la empresa; además de las metas también los cursos de acción, lineamientos, procedimientos, programas y presupuestos; así como las alternativas en caso de contingencia. La gestión ha de atender los planes y sobre todo la estructura de futuro. Determinar los ejes fundamentales para la mejora continua. Sentar las bases para la medición de avances y de resultados.

2.     Delegación de Autoridad y Responsabilidad; en equilibrio, formando cuadros, facultando a los colaboradores para la implementación de los planes y la rendición de cuentas; dotar a cada uno de los personajes involucrados de la dosis de autoridad que corresponda a la dimensión de responsabilidad que se le asigne. Como principio de dirección: un buen gerente hace a través de otros

3.     Liderazgo y Toma de decisiones.- ser agente de cambio con la capacidad sistemática de orientar y guiar a sus subalternos mediante directrices bien fundamentadas, y sobre todo con la posibilidad de marcar el rumbo a partir de decisiones razonadas, sustentadas y enfocadas a resultados que beneficien a la organización en su conjunto.

4.     Trabajo colaborativo e Integración de equipos; un buen gerente integra a partir de conocer y reconocer las fortalezas y debilidades de sus compañeros, de organizarlos dando a cada quien lo que le corresponde, de armonizar su trabajo y buscar el complemento entre las oportunidades y posibilidades del trabajo conjunto. No se trata de tener siempre a los mejores sino de que siempre se trabaje mejor, juntos mejor que separados.

5.     Ser y parecer; mantener una imagen directiva de éxito; no sólo en la presentación sino en el lenguaje inclusivo y colaborativo; en la forma de comunicarse, de referirse a los otros con respeto y empatía, de lograr que el cargo o posición jerárquica no le quede grande o muy ajustado; de ser inspiración por sus hechos y no obligación por sus palabras.

El aprendizaje cotidiano permitirá formar Gerentes que basados en su experiencia, complementen conocimientos adquiridos en las instituciones educativas; que a su vez, sean consientes de la dinámica social y el entorno de su modelo de negocio.

Un buen gerente a veces nace, pero siempre, día a día, se hace.

Hasta la próxima

@NeftaliMtz