Ayer como hace 32 años, justo

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Eduardo Torreblanca

HE VIVIDO   como periodista los dos grandes sismos de la historia reciente; el de 1985 me toco como Director de Noticiarios y ahora como colaborador de MVS, desde luego de EL FINANCIERO  y de PCTV. Las imágenes son muy similares Y DOLOROSAS.

Pero saldremos adelante. De estas saldremos fortalecidos porque la voluntad ciudadana así lo permite confiar.  

La base de esta recuperación, no nos confundamos, está en las Pymes precisamente, en esas células básicas de nuestra economía. Antes no pintaban en la discursiva oficial ni había apoyos específicas para ellas pero ahora la circunstancia así lo exige.

Será una prueba para la Secretaría de Economía y específicamente para el organismo que ahora encabeza ALEJANDRO DELGADO AYALA. TENDRÁ que colocar a su organismo en favor de un proceso de recuperación de las MiPymes afectadas. 

OJALÁ  se les ocurra que las grandes empresas sean capaces de replantear esa  práctica tan nociva de pagar a 91 dias plazo.

Lo relevante será ver cómo las autoridades aplican programas en apoyos a las MiPymes afectadas. Hay muchas empresas que serán afectadas por el terremoto de ayer. Será menester que la autoridad haga un censo y vea hasta dónde puede llegar a apoyar a los damnificados y contemplar en qué categorías aplicaría el apoyo.

Primero México, gobierno, primero México y los mexicanos.

Pero también se exige  la solidaridad de la Banca establecida en México que tan buenos resultados aportan a sus accionistas. Será importante ver de qué manera pueden apoyar con financiamiento o quizá con tasas diferenciadas para el caso de compras para materiales de construcción cuando se compruebe que esas empresas o profesionistas independientes efectivamente fueron afectados por el sismo. 

Ojalá nos den muestras de su solidaridad. Hay muchas personas que fuimos afectadas. En nuestra casa todos vivos y con salud pero con afectaciones relevantes en nuestra casa, que no es nuestro hogar necesariamente.

Será importante por supuesto, en la medida en que seamos capaces de ir adaptándonos a la nueva realidad, que los consumos que hagamos las realicemos en aquellas zonas en donde vivimos o en donde desarrollamos nuestras actividades primordiales. Ayudar a los negocios pequeños que se encuentran cerca de nuestra casa o negocio ayudará a que su recuperación sea más efectiva y rápida.

 

Pero también tenemos la obligación moral ciudadana de REPORTAR A AQUELLOS NEGOCIOS  que aprovechando el dolor y la confusión que el terremoto de ayer genera decidan ejercer prácticas comerciales o empresariales deleznables. Para ellos la más estricta de las sanciones. Sin miramientos.

Deja este sismo mucho dolor y debe de exigir de las autoridades una respuesta transparente y ágil.

Dejo estas reflexiones con el dolor que me representa el haber vivido dos acontecimientos terribles que solo se pueden atender y responder gracias a la fortaleza de nuestro pueblo y de esa SOCIEDAD CIVIL  que nació en 1985 y que ahora deja claras muestras de su poder y compromiso.

Saldremos adelante, más fuertes como sociedad y como país. Aunque la experiencia nos deje una estela de dolor que no se borrará nunca