Cambios para pequeñas empresas 2018

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Eduardo Torreblanca

Vienen cambios que afectaran a las empresas pequeñas en el país; algunos cambios favorecerán marginalmente su entorno y otros pudieran afectarlo. Ambas posibilidades exigen de las empresas mantenerse informadas y sobre todo, conocer el entorno de las modificaciones.

Mantenerse informadas no es un hábito común en las Pymes mexicanas.

Uno de los cambios más relevantes es el que se refiere a los procedimientos para liquidar formalmente las empresas. Van a simplificarse. Ya se habían tardado.

Esto sin duda es un gran alivio para las empresas, sobre todo para las pequeñas que ante un cúmulo de procedimientos complejos que resultan no solo tardados sino costosos, prefieren "liquidar a las empresas con el olvido". Eso equivaldría a dejar a una persona muerta en la calle en lugar de darle sepultura.

Y es que si es complicado crear una empresa (ahora ya no tanto con las Sociedades de Acciones Simplificadas) más complicado es darla de baja, formal  muerte para tener en la mano el certificado de defunción.  Es largo y tedioso, tiene que hacerse ante un notario y con avisos a autoridades fiscales y administrativas.

El grueso de las pequeñas empresas, conformadas regularmente por más de dos personas físicas no se toman la molestia de dar formal liquidación a empresas que ya no operan. Simplemente las dejan sin operar y ello tiene implicaciones o pudiera tener implicaciones muy drásticas.

Sabemos el caso de una persona que conformaba parte de una empresa y posteriormente por distintas circunstancias decidió salir de la empresa sin confirmar  ante las autoridades su formal salida. Cuando abandonó a la empresa fungia como apoderado legal.

Pasaron muchos años hasta que hace poco el SAT dio con el y le comunicó formalmente que debía al fisco, él y sus entonces socios, la friolera de 20 millones en el pago de impuestos. Como algunos socios de esa entonces sana empresa han salido del país y se desconoce el paradero, o al menos lo desconoce el SAT y otros han muerto, pues le cargan la factura a quien siempre siguió apareciendo como apoderado legal de esa pequeña empresa. El salió pero su salida nunca fue notificada debidamente ni se siguieron los protocolos oficiales necesarios y eso pues le hizo que las cosas se complicaran como ahora puede notarlo.

Huelga decir que su proceso de defensa ha sido largo , doloroso, preocupante y  será seguramente muy costoso.

Porque hoy en día, matar oficialmente una empresa u obtener la constancia de defunción sigue siendo una monserga que habrá de simplificarse en su procedimiento a partir del 2018. Los procedimientos no  habrán de abarcar a empresas que sean  conformadas  por personas morales.

Hay que estar listo de esto. Hay otros cambios en materias fiscales y en el ámbito laboral de lo que pudiéramos escribir posteriormente.  El consejo es acercarse a quienes tienen la misión de detectar estos cambios y explicarlos de manera accesible a las empresas. En el tema que atendemos  le recomendaría ingresar al sitio de IDC, corporativo con gran experiencia en esta y varias materias más.