Andares Políticos

El nivel de la confrontación entre el Partido Acción Nacional (PAN) y el PRI-gobierno va in crescendo. Cualquier tema es un buen pretexto para que ambos contendientes en pleno proceso electoral se den con todo. Verdades o mentiras salpican lo que queda de la exigua “reputación” de los dos partidos políticos. 

Durante su campaña a la Presidencia de la República, Vicente Fox prometió terminar con el conflicto entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en Chiapas tan sólo en 15 minutos. Eso aconteció en el año 2000. Hoy, esa entidad —una de las más pobres de México— aún padece los estragos de una violencia que parece no tener fin. Las disputas entre comunidades y los eternos cacicazgos avivan esa violencia en el marco de un evidente desinterés e indolencia de los gobiernos estatal y federal. 

La batahola de las últimas dos semanas en el Congreso a causa de los denigrantes jaloneos para discutir y aprobar la Ley de Seguridad Interior fue el marco donde aparecieron perversas complicidades de partidos e integrantes de las diversas fracciones parlamentarias. Con la fuerte oposición de organismos sociales, del sector de los llamados intelectuales “izquierdosos”, artistas y la rasgadura de vestiduras de Morena, PRD y PT, finalmente el PRI mayoriteó para sacarla avante. 

El próximo domingo se conmemora a nivel mundial el Día de los Derechos Humanos. En nuestro país escucharemos los acostumbrados pronunciamientos oficiales, garantizando el “respeto irrestricto a los derechos humanos”. Una afirmación falaz y, en consecuencia, muy lejana a la realidad que desde hace décadas padece México en esa materia fundamental. 

Tras detonarse el letal escándalo de la Casa Blanca, la caballada se desinfló, se tornó anémica. Desde Los Pinos intentaron en vano rescatarla del estado famélico en que se encontraban los integrantes. Que si Miguel Ángel Osorio Chong era el de mayor probabilidad…, pero que el súper secretario Luis Videgaray lo desplazaría… y así las elucubraciones respecto al posible candidato a la competencia del 2018. 

El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre libertad de expresión, David Kaye, y el de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, estarán en México del 27 de noviembre al 4 de diciembre para —dizque— evaluar el estado que guarda el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, pues es uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo. 

Por momentos todo pareció un intercambio nada terso de reproches. El silencio en el imponente Alcázar del Castillo de Chapultepec era absoluto. Algunos de los asistentes respiraban con dificultad o volteaban hacia otro punto que no fuera el estrado desde donde se originaban, primero, las palabras de María Elena Morera y, luego, las del presidente Enrique Peña Nieto.

Lo más lamentable de los terribles efectos que dejaron los sismos de septiembre está, sin lugar a dudas, en las pérdidas de vidas humanas y en la destrucción de miles de casas-habitación. Millares de familias aún permanecen en la indefinición jurídica al desconocer si sus viviendas serán demolidas o no. Esto sucede primordialmente en la Ciudad de México, donde las autoridades han sido rebasadas y tal parece que lo más importante es la apariencia; demoler para “limpiar” la capital.

Cuando José López Portillo, a la sazón presidente de México (1976-1982), espetó una de sus célebres frases, no faltó quien creyera las palabras de uno de los peores mandatarios que ha padecido nuestro país. “Ahora con el petróleo en el otro extremo, aprendamos a administrar la abundancia”, dijo el priista, luego de los enormes descubrimientos petroleros en la República. Hasta hoy, los 53 millones de pobres siguen esperando, en un marco brutal de carencias, ese raudal de beneficios.

Andrés Manuel López Obrador, gran aficionado al beisbol, debe estar disfrutando al máximo la interesantísima Serie Mundial para relajarse a fondo luego de que le estallaron dos bombas que no imaginaba ni esperaba: el caso Claudia Sheinbaum y el tema de Alberto Anaya Gutiérrez.