Andares Políticos

Tras el periodo vacacional de la Semana Santa, cuando muchos mexicanos —intencionalmente y con justificada razón— se olvidan de las infaustas noticias y recargan baterías luego del cotidiano desgaste que provoca el entorno violento que priva en el país y también de un proceso electoral que por largos momentos asemeja a una detestable cloaca, aquí reanudamos Andares Políticos.

Sin distorsiones, en lo que es una demanda social generalizada, la cúpula empresarial exigió a los candidatos presidenciales —en presencia de Enrique Peña Nieto— “pasar de los agravios, las respuestas fáciles y superficiales, que sólo apelan al encono social y a la división…, a un debate serio, profundo y responsable sobre el país que estamos construyendo”.

Los venezolanos que huyen de su país necesitan ayuda humanitaria con urgencia, porque la situación en la frontera con Colombia “es una catástrofe, un desastre humanitario absoluto”, denunció el director del Programa Mundial de Alimentos (PMA), dependiente de la ONU, David Beasley.

En este espacio hemos reiterado que Andrés Manuel López Obrador tiene la oportunidad histórica e irrepetible de convertirse en presidente de México. Del entorno actual se desprenden variables sociales, económicas y políticas que favorecen, de manera contundente, al candidato de Morena en su afán de llegar a Los Pinos.

A Marita, Guille, Pukis, Ange, Norma, Pao, Lilí

y todas las excepcionales mujeres de México

 

En la vorágine de violencia que hace tiempo se adueñó de México, destaca —para vergüenza del Estado— la perenne agresión a nuestras mujeres. En el Día Internacional de la Mujer, los hipócritas actos oficiales para dizque conmemorarlas no disfrazan en lo mínimo el desinterés para protegerlas; por el contrario, representan una grotesca y cínica burla mayúscula.

La mañana de este lunes, entre la tormenta de noticias, la principal televisora nacional destacaba en su noticiario matutino que tan sólo el fin de semana 22 personas fueron asesinadas en Guanajuato. 

Ahora sí, el Joven Maravilla se comportó como el personaje de la famosa serie Batman, a la que debe su mote. Y no es que haya realizado alguna proeza que merezca ser reconocida con bombo y platillo. No. Ricardo Anaya Cortés, el precandidato presidencial del Partido Acción Nacional (PAN), simplemente exhibió mediante un video el espionaje a que es sujeto por parte del gobierno federal.

El tema es delicado y escabroso. La solución, compleja. Todos los días amanecemos con noticias más que desagradables, en medio de un estado de derecho hecho trizas, con la conducción de un gobierno que se extravió entre escándalos y corruptelas mayúsculas. Pero también con muchos mexicanos que perversamente despiertan pensando en cómo fastidiar al próximo de cualquier modo.

Una vez más, Andrés Manuel López Obrador —ese candidato tan popular que encabeza las preferencias electorales rumbo a las elecciones presidenciales del próximo 1 de julio— mostró abiertamente una de sus facetas que más puntos negativos le acarrea: la profunda intolerancia a la crítica. Esta semana el dueño de Morena se empleitó con Jesús Silva-Herzog Márquez, por este tildarlo de oportunista en un artículo de Reforma, y luego con Enrique Krauze, quien defendió al articulista.

En una hábil maniobra, con el tema de los 900 millones de pesos retenidos al gobierno de Chihuahua por la Secretaría de Hacienda, el PAN y Ricardo Anaya Cortes colocaron al debilitado PRI contra las cuerdas. El partido tricolor semejaba a un adversario noqueado, de pie, a punto de caer.