Columna Universo Pyme

En México no ha pasado nada, no al menos en el Ecosistema Emprendedor Mexicano del que se hablaba maravillas colocándole entre los más vigorosos del mundo y sin lugar a duda, se presumía, el más fuerte dentro de la América Latina.

Más que una pena es una vergüenza que en México se estén  desarollando muy exitosamente  proyectos que atienden problemas sociales muy graves y complejos que se reconocen como relevantes a nivel mundial mientras que en el país no solo no se les apoya, sino se les ignora.

FERNANDO JIMENEZ se adelantó 15 años a su tiempo. Nada más, pero nada menos.

Hace 15 años, tres lustros, consideró que la única manera en que México pudiera incrementar la productividad era mediante un cambio relevante, disruptivo en la manera en que las empresas pequeñas y medianas funcionaran cotidianamente.

Se requería que los conductores de esas empresas, dueños o cuerpos ejecutivos, estuvieran lo mejor preparados posibles para ejercer sus funciones y abordar los problemas cotidianos.

El mundo de la globalización ha hecho de la tierra un pañuelo. Recuerdo en el 2008 cuando hice referencia en este diario a un joven mexicano, mexiquense, que consiguió una sorprendente prótesis de brazo, LUIS ARMANDO BRAVO, en relativamente poco tiempo recibió una llamada de expertos alemanes queriendo conocer más de su desarrollo tecnológico.

 

De esto poco  se escribe o habla: de la pérdida de fertilidad en las tierras cultivables del país. Es una problemática grave si lo que se quiere es conseguir la seguridad alimentaria en México.

Prácticamente cualquier estudio realizado en  el país desde finales de los años sesenta a la fecha reconocen que el problema es delicado. Estudios internacionales señalaban ya desde la década de los años setenta que México era la nación, dentro de la América Latina,  con mayor gravedad en la erosión de las superficies agrícolas.

 

De esto poco  se escribe o habla: de la pérdida de fertilidad en las tierras cultivables del país. Es una problemática grave si lo que se quiere es conseguir la seguridad alimentaria en México.

Prácticamente cualquier estudio realizado en  el país desde finales de los años sesenta a la fecha reconocen que el problema es delicado. Estudios internacionales señalaban ya desde la década de los años setenta que México era la nación, dentro de la América Latina,  con mayor gravedad en la erosión de las superficies agrícolas.

Para no poner en riesgo la negociación de lo que sería el T-MEC  los negociadores mexicanos "pusieron de pechito a la industria azucarera" aceptando las condiciones que estableció el Gobierno de Estados Unidos y que hoy pone en jaque a nuestra producción cañera y a la producción del dulce. Corría el sexenio de Enrique Peña Nieto.

ANA BÁRBARA MUNGARAY, Coordinadora General del Programa Nacional de Financiamiento a Micro empresarios no ha de recordar la letra de esa canción de "Chava" Flores que hacía alusión a la capacidad adquisitiva del peso mexicano por aquellas épocas en la que la funcionaria no habría nacido., supongo, a pesar de que ella  se las tendrá que arreglar con los "dos pesos" que el Gobierno de la 4T le ha dejado sobre la mesa.

Capital del País, polo turístico, una de las cinco sedes que concentran al 80 por ciento del turismo extranjero que llega a México, habrá de experimentar a partir de este año una de las transformaciones más interesantes  de que tenga  memoria el beneficio de enriquecer la oferta que trae la atención de los 14.5 millones de turistas, nacionales y extranjeros, que se hospedan en la CDMX.

Interesante la apuesta para decir lo menos: disponer de un apoyo de hasta 450 MDP para impulsar la creación de PYMES DE BARRIO  que den vida al proyecto de desarrollar turísticamente el oriente de la Ciudad de México.

La apuesta, disruptiva NO SOLO pretende crear empleos, sino en conjunto desarrollar Pymes que den EXPERIENCIAS TURÍSTICAS en una zona de la Capital que había sido hasta ahora olvidada del sector de la prestación de servicios para visitantes en la CDMX.