Decisiones tan valientes como inteligentes

Imagen de Jaime Neftalí
Jaime Neftalí

Peter Drucker, conocido como el Padre de la Administración Moderna sentenció en una de sus frases más conocidas: “dónde hay una empresa de éxito alguien tomó alguna vez una decisión valiente”.

Las decisiones, bien pensadas o no, siempre tendrán partidarios y detractores, no todos pueden estar siempre de acuerdo, el conflicto de intereses es latente en proporción al tamaño del grupo en cuestión. Cada cabeza es un mundo, uno es uno y sus circunstancias, la verdad es una mentira según los ojos de quien la mira. Unos a favor, otros en contra, si es que no es la misma cosa.

Un estratega, por antonomasia, debe ser un General con visión global y de largo plazo; debe entender y atender uno de los principios básicos de la doctrina administrativa, a saber: subordinar el interés particular al interés general.

Decía un comediante mexicano famoso en todo el mundo que la formula de la felicidad no existe, pero si la de la infelicidad y esa es: “tratar de quedar bien con todo el mundo…”

En diferentes cursos de capacitación de liderazgo se advierte que un Líder, Agente de cambio debe tener un cúmulo de virtudes no necesariamente amigables consigo mismo: visión de largo plazo, capacidad para asumir riesgos, adaptación al cambio y resistencia a la frustración, entre otras tantas competencias cuasi profesionales que determinan, a veces muy a su pesar, el alcance de su carrera.

En tiempos de polarización, dónde la posición personal resulta absoluta y todo lo que suene a “los otros” deriva en una contienda de múltiples escenarios; en los que las redes sociales multiplican el efecto y dividen el afecto, se requiere mesura y preparación en el decidir y el actuar. Más que la fuerza se requiere fortaleza.

La asertividad es una de las competencias personales y profesionales más importantes en la Economía colaborativa; ser cierto y congruente; fundamentar cada una de las aportaciones, propuestas y/o directrices con hechos y datos evidentes, irrefutables.

En otras entregas hablaremos de el proceso adecuado para la toma de decisiones; herramienta básica de todo buen líder, elemento fundamental de la etapa de Dirección. 

Hoy, además de las variables cuantitativas y cualitativas, pienso que para decidir es imprescindible tener lo que alguna vez dictó el decano periodista Julio Scherer: “valor para decir y capacidad para sustentar”.

Hasta la próxima.

@NeftaliMtz