El colesterol y la Ley Federal del Trabajo

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Eduardo Torreblanca

Parecería que nada tienen que ver pero el primero puede explicar parte de la transformación que se procura en la segunda.

La 4T está empeñada en concretar el paquete de cambios más  grande de que se tenga memoria desde la creación de las grandes centrales obrero-campesinas en la década de los años treinta, hace poco más de 80 años.

Lo más seguro es que lo pueda hacer en  dos momentos distintos pero cercanos. Se cree que en un principio habrá de implementar los cambios necesarios para alinear las políticas públicas en el ramo del trabajo acordes con lo que las naciones integrantes del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico  y el T-MEC así como los compromisos signados ante la OIT.

En otro terreno tratará de agilizar las mecánicas de solución de desacuerdos entre los patrones y los trabajadores, las características de representatividad sindical y la forma en que los trabajadores se afilian a ellos.

En un segundo momento abordarán lo relativo a la subcontratación, modalidad que se ha satanizado en lugar de tratar de analizarla con cuidado.

Muchos de los legisladores que hablan cuestiones sin fundamento lo hacen sin conocer detalles  de esta modalidad de contratación vigente desde la década de los años setenta, principios, cuando en la India comenzaron a ejercerse estas formas de  contrato tercerizado que se ha extendido a  prácticamente todo el mundo.

En Estados Unidos se estima que alrededor de 70% de los trabajadores reciben su pago de empresas para las que directamente no trabajan.

En México  poco más del  40 por ciento de los trabajadores estarían en este terreno.

 La LFT  tiene escrita la palabra de SUBCONTRATACIÓN, una modalidad de contratación que POR NO REGULARSE ha dado lugar a vacíos y abusos fiscales y legales como son el eludir responsabilidades de pago en materia de prestaciones sociales, evitar la entrega de participación de utilidades de las empresas, la prima de antigüedad, pago de vacaciones, y varios otros renglones.

LA FALTA DE REGLAMENTACIÓN ha sido aprovechado por malos empresarios e incluso por SINDICATOS , algunos de los cuales pretenden ya poder ingresar a la prestación de estos servicios.

Finalmente los sindicatos no tienen obligación de llevar contabilidades y no pagan impuestos a la fecha, un asunto que debiera de cambiar aprovechando el ánimo de modernización del gobierno de la 4T.

Y  de los legisladores, Senadores y Diputados que con frecuencia hablan de estos temas la mayoría no saben de qué están hablando. No es propósito el hacer quedar en evidencia a quienes han tenido la voluntad de enterarse de lo que es la SUBCONTRATACIÓN  y han reconocido, ante quienes los han puesto al tanto del tema, que en realidad NO TENÍAN NI IDEA de lo bueno que puede ser el recurso SI ES QUE LOGRA REGLAMENTARSE  para que se eviten abusos.

Creando no solo una NOM para las empresas que concedan estos servicios sino   para que se creara una CERTIFICACIÓN  OBLIGATORIA y esto se sacuda la posibilidad de simulación de operaciones y de elusión y evasión fiscal.

Qué curioso resulta para quien esto escriba que hace justo el año pasado hubiéramos escrito algo al respecto señalando a legisladores obreros del PRI como aquellos que precisamente querían imponer cambios para LIBERALIZAR la posibilidad de subcontratar en beneficio de quienes usan el recurso para evadir responsabilidades sociales y fiscales:

"Por el lado del SENADO, los legisladores PRIISTAS, TERESO MEDINA  e ISAÍAS GONZÁLEZ, representantes sindicales  promueven cambios a la LFT que, de hecho según se señalan en documentos de estudiosos del tema, FEXIBILIZARÍAN  al máximo la contratación de personal mediante terceros intermediarios exentando a patrones a cumplir con sus obligaciones patronales hacia sus trabajadores.

En el extremo de los casos pudiera haber empresas sin un solo empleado pues todo el pago descansaría en terceras firmas "especializadas" en subcontratar al personal que determinara la empresa contratante del servicio."

Y lamentablemente no se percatan que la SUBCONTRATACIÓN en México es como el COLESTEROL. Hay bueno y malo pero en lugar de transformar el segundo en el primero mejor piensan en terminar con el término o en los artículos 15 que le mencionan en la LFT  como si con ello, al no verse el asunto se solucionara.