El NAIM, el caldo y las albóndigas

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Eduardo Torreblanca

Jamás hubiese pensado que un aeropuerto, un caldo y sus respectivas albóndigas pudieran ser aludidas en una columna como ahora sucede. La historia dirá si la famosa frase de "te salió más caro el caldo que las albóndigas" aplique para explicar la estrategia para cancelar el NAIM que tantos dolores de cabeza les ha conferido a los gobernantes de México.

Los dedos de las manos  de los funcionarios públicos en Hacienda y en la SCT están puestos en moda "changuitos" para llamar a la suerte y permitir que los tenedores de mil 800 mdd en bonos vinculados con el NAIM acepten la propuesta que el Gobierno de México les ha extendido de prepagar parte de los bonos que están en los mercados internacionales, algunos ya trasladados a terceras manos en calidad de BONOS BASURA.

El Gobierno se ha jugado piezas de deporte extremo en este asunto de la cancelación del aeropuerto. Si parte de los tenedores de esos bonos no aceptan la oferta del Gobierno mexicano las cosas se van a complicar.

Por lo pronto los mil 800 mdd ya se tienen en el Fideicomiso que administra NAFINSA y que se alimenta con los recursos que se captan por la famosa Tarifa por el Uso Aeroportuario que cada pasajero paga en un porcentaje de 30.1 por ciento del costo del boleto de avión  por el uso de las facilidades o instalaciones aeroportuarias.

En el caso de la oferta extendida hace un par de días, si los gobernantes tuvieran la suerte de que el total de los tenedores de esos bonos aceptaran la oferta del Gobierno de México, de todas maneras  habrían de enfrentar  nuevas complicaciones o riesgos serios en el futuro de este asunto porque restarían 4 mil 400 mdd para pagar  según lo que se tiene que comprometido.

De los seis mil mdd en compromisos, alrededor de la mitad, 3 mil mdd están ya enterrados.

Y la pregunta es si la decisión de cancelar el NAIM  fue la correcta. Para muchos mexicanos, incluso para parte de los seguidores de AMLO, la decisión fue muy equivocada... no solo equivocada... MUY EQUIVOCADA.

Porque hay quien sostiene que con un poco más de colmillo retorcido era posible que el gobierno corriera con la construcción hasta dejarla lista y entonces o bien incluso desde ahora pudo  concesionar la obra exigiendo que se pujara comprometiendo incluso cantidades específicas para sostener  en el tiempo determinados programas sociales. 

UNIVERSO PYME  le dio parte a usted de un grupo empresarial que en noviembre estaba articulando una propuesta para presentar al Gobierno Federal consistente en "comprar" la obra y entre las bondades de esa  compra o concesión estaba el garantizar durante la vida útil del aeropuerto una cantidad fija de recursos a destinar a los programas de atención a las poblaciones vulnerables en el país determinadas precisamente por el Gobierno de la República.

Porque el asunto de la cancelación del aeropuerto es muy complicada en su trayecto legal. Hoy en día no se sabe a ciencia cierta qué harán o qué rumbo habrán de tomar con una parte de los tenedores de los bonos que eventualmente no aceptaran la oferta del Gobierno mexicano.

O qué van a opinar los tenedores de los otros 4 mil 200 mdd cuando se les pretenda cambiar el contrato de un aeropuerto en Texcoco por otro en Santa Lucía tomando en cuenta que el contrato inicial estipulaba que el aeropuerto  a financiar estaría en Texcoco. El contrato no estipulaba "UN AEROPUERTO" , sino un Aeropuerto EN TEXCOCO.

El tramo de los 4 mil 200 mdd es otro capítulo del que se tendrá que hablar cuando el primer capítulo de los mil 800 mdd se concluya como tenga que concluirse.

Y después vendrá en asunto de Santa Lucía, la búsqueda  de una firma de prestigio internacional que haga y concluya estudios de factibilidad y, luego, que la ORGANIZACION DE AVIACIÓN CIVIL INTERNACIONAL conceda  su aprobación que MUY PROBABLEMENTE  sea conservadora  y evite decir que el plan del Gobierno mexicano NO ES FACTIBLE  sino limite las operaciones en las que se puede ejercer una coexistencia entre el actual aeropuerto y el de Santa Lucía.

Eso limitaría no solo el número de operaciones de despegues y aterrizajes sino  implica una camisa de fuerza al crecimiento de esa sede como sede aeroportuaria.

Una persona conocedora del proceso de operación de este conflicto me asegura que la historia de la aviación en México está viendo como se escribe el capítulo más vergonzoso e inconcebible  en el que quedará claro que la decisión implicó pagar                MUCHO MÁS CARO "el caldo que las albóndigas".

 DE TIN MARIN... 

En la columna del pasado jueves escribimos de un proyecto para generar electricidad a partir de la biomasa del bambú. Equivocadamente atribuimos al gobierno de Campeche el haber dado la espalda a la iniciativa que precisamente pretende establecerse en esa entidad. 

Fue un error de quien esto escribe haber confundido a Campeche con la entidad que INCUMPLIÓ sus compromisos con los empresarios que encabezan esta iniciativa privada. NO FUE CAMPECHE  sino  TABASCO la entidad que dio la espalda al proyecto y no solo dio la espalda sino incumplió los compromisos que se tenían con quienes elaboraron el plan de negocios. Corrijo y ofrezco disculpas.