Emprender en prisión

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Eduardo Torreblanca

Mucho hay que hacer en el país  para que reclusos o reclusas  sean adecuadamente incorporados a la sociedad productiva cuando terminen de cumplir sus condenas, mucho. Pero sería injusto afirmar que nada se hace. Hay ejemplos que merecen no ser  solo reconocidos sino incluso replicados  en México u otros países de América Latina por los resultados que han ofrecido. 

En 2016, entre los meses de septiembre a diciembre, en el penal de Santa Martha Acatitla, división para mujeres, se consiguió que 77 reclusas elaboraran un plan de negocios para una empresa que conformarán cuando sean liberadas de sus condenas. 

Aprovecharon sus tiempos disponibles dentro de su regular actividad en el penal para entender qué es una empresa, cómo se conforma, qué es un plan de negocios y cómo se hace; llevaron talleres de materias como contabilidad y mercadotecnia. Al  concluir  del proceso de incubación  hicieron su trabajo final  y FONDESO, el brazo de financiamiento de la promoción económica de la Ciudad de México, les garantizó financiamiento.

Para cuando se encuentren libres, conforme vaya siendo esto posible, podrán pasar para formalizar su financiamiento que comenzará en los 5 mil pesos pero que podrá avanzar progresivamente hasta los 100 mil pesos en caso de requerirlo su empresa. 

De aquellas 77 posibles emprendedoras,  hoy diez ex convictas no tienen que penar buscando trabajo con el referente de haber purgado una condena; hoy encabezan sus respectivas empresas, empresas que consiguieron imaginar y darle forma estando en prisión.

Todas las reclusas que llevaron adelante la experiencia estaban cerca de poder obtener su libertad y para la mayoría la empresa, la idea de tener un negocio, de saber lo elemental para poderlo  hacer nacer hizo la diferencia durante su proceso final de condena.

 Esta experiencia no es novedosa y no es única en México pero el antecedente es un capítulo importante para recordar. Data del 2007 cuando ALEJANDRO ENCINAS era Jefe de Gobierno en la Capital del país, busco  en la INCUBADORA  INCUBAEMPRESAS  de la Asociación de Empresarios de Iztapalapa una manera de  desarrollar la idea de ofrecer a reclusas una opción para reinsertarse en la sociedad siendo productivos ya que desde entonces, desde antes y aún ahora, eso de egresar de un reclusorio complica mucho la posibilidad de conseguir un trabajo.

En 2007 comenzaron de manera altruista . Estaba ESMERALDA VAZQUEZ  como directora del penal de Santa Marta en su parte varonil.  Ante los buenos resultados en aquel entonces el Director de Industria Penitenciaria Salvador Montero solicitó a INCUBAEMPRESAS que siguieran desarrollando ese ejercicio de responsabilidad social. Fue el antecedente. 

En 2016 FONDESO y PRONAFIN solicitan a la Incubadora de Iztapalapa que encabezan  ALBERTO VALENZUELA  y JOSÉ ANTONIO OROZCO que concursaran en una rehabilitación del programa ejercido a partir del 2007. 

Pero ahora entre mujeres presas. Primero se hizo durante los últimos cuatro meses del año pasado pero decidieron mantener el esfuerzo durante 2017.

 Se presentó un programa para desarrollar 150 empresas pero se permitió solo uno de 91 plazas o empresas incubadas.

El proyecto inició el 3 de mayo y podrá concluir  por el mes de septiembre. La idea es que luego del personal femenino se atienda al masculino también para el Reclusorio Oriente.

Una vez autorizado el proyecto, comprobada su viabilidad se le extiende una constancia que le garantiza el financiamiento para cuando recupere su libertad.

Para detalles al correo: incubizta@hotmail.com *** etj@uptv.mx

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