Giro de 180 grados hacia la política changarrera

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Eduardo Torreblanca

La política pública hacia Pymes nace en el año 2000 con una visión "changarrera". El término menosprecia al micro negocio a pesar de que juega un papel relevante en la micro economía, en la dinámica social de una comunidad y con el apoyo adecuado puede convertirse en una gran oportunidad local.

Recuerdo una historia de éxito en San Luis Potosí en la que una mujer, cabeza de familia, inició un negocio con mil 500 pesos prestados por una micro financiera para adquirir un burro. Con ese burro pudo transportar basura con posibilidad de reciclarse.

Luego de varios préstamos pequeños y siempre crecientes acabó contando con una flotilla de vehículos y su empresa paso de micro negocio de subsistencia a uno de medianas dimensiones. Siempre los préstamos estuvieron ligados a una supervisión operativa que le fueron ofreciendo consistencia y competitividad.

La visión "changarrera" fue cambiando. Primero, del 2000 al 2003 JUAN BUENO TORIO, veracruzano, le fue perfilando una visión más profesional para que su sustituto en la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa SERGIO GARCÍA DE ALBA, Secretarío de Promoción Económica de Jalisco de 1995 a 2001 en el gobierno de Alberto Cárdenas Jiménez le imprimiera un enfoque que provocara el reconocimiento de la OCDE entre 2003 y 2005 antes de que fuera nombrado SECRETARIO DE ECONOMÍA  del Gobierno de Fox.

Las micro empresas juegan un papel relevante. Pensando en tiendas pequeñas dedicadas al comercio, que generalmente son administrada por una persona, se cuentan aproximadamente 2 millones 380 mil empresas de 16 giros del comercio en todo el país. Los más grandes son las tiendas de abarrote.

De los negocios legalmente registrados ante el SAT y con pertenencia a Cámaras empresariales, según datos oficiales deben ser 680 mil PERO las que tienen registro con sus proveedores como Coca Cola o Bimbo existen más de un millón 100 mil. Son  un millón 100 mil trabajos al menos.

El caso es que menospreciar a estos comercios puede ser un grave error. Lo que hay que hacer es convertirlos en comercios legales con apoyos suficientes para que se regularicen, incorporen tecnología y se vuelvan negocios administrados profesionalmente lo que puede incrementar sus ventas de manera exponencial y en algunos casos multiplicar sus utilidades hasta en más del 50 por ciento. Hay casos en los que una visión profesional ha incrementado hasta 200 por ciento su utilidad.

Imagine lo que estos procesos pueden representar para la captación de impuestos.

Lo grave de la "nueva política pro pequeños negocios" es que se trate de un esfuerzo que no permita ni la regularización legal de estos giros y mucho menos el que puedan incorporarse a la modernización dentro de su giro comercial.

No se trata solo de darles dinero , sino de ofrecer seguimiento permanente en capacitación y modernización tecnológica, lo que sinceramente no se aprecia en el giro de lo que continúe al extinto INADEM.

Para no hablar de los fraudes de lo que podremos hablar en otra ocasión. Un fraude en el equipamiento para pequeños comercios no solo representa un fraude para el Gobierno Federal sino acaba impactando a miles de negocios de lo que podremos escribir en siguientes despachos.