Lo que Javier Duarte no se llevó

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Eduardo Torreblanca

A decir de los criterios que aplicó el ex gobernador de Veracruz para ejercer el poder, Duarte no se dio cuenta lo que hizo nacer en su estado en materia de emprendimiento:  iLab, una posible "joya de la Corona" 

Y con sus casi cinco años de vida esta incubadora de alto impacto se destaca no solo a nivel nacional sino también en lo internacional por ser una institución que rompe paradigmas y asume patrones disruptivos.

De hecho, aunque el líder de ese proyecto no lo plantea así de directo me ha confesado que uno de los principales obstáculos que enfrentan los jóvenes que cursan su metodología y que son  estudiantes o egresados de instituciones  de educación públicas es DESHACERSE  de lo que aprendieron en las escuelas y RECONOCER Y TIRAR SUS MIEDOS  antes de poder emprender bajo los parámetros que exige la incubadora.

Quizá en un gesto de arrogancia,  el propio VICTOR MOCTEZUMA fue estudiante en el MIT institución que  desde que el iLab nació forma parte de su Consejo Consultivo.

 Llegado el momento Víctor, al lado de otros mexicanos, pocos, plantearon poder desarrollar una metodología que fuera capaz de producir prototipos innovadores, realmente innovadores en cuatro meses.

Y sus compañeros se rieron de la pretensión de los mexicanos que cuatro meses después de la promesa entregaron una metodología para encontrar respuestas específicas a problemas concretos en México en cuatro meses a nivel de prototipo. 

La sacudida fue tan relevante que el MASSACHUSETTS INSTITUTE OF TECHNOLOGY aceptó formar parte de la estructura que orienta al iLab y revisan, enriquecen, orientan la mayor parte de los proyecto que se incuban en ese centro que tiene su corazón puesto en Xalapa y ahora también en la CDMX y en Durango.

A cuatro meses de cumplir cinco años de vida han egresado 120 proyectos innovadores y algunos que resultarán o pudieran resultar disruptivos para la humanidad como el caso de iLow, un cargador capaz de conducir energía eléctrica a través de un BIOLÁSTICO sin un cable de cobre.

 Excepto por el enchufe y el conector con el dispositivo que se cargue, no hay  ningún cable metálico en contacto con la electricidad. Recién tres muchachos de este proyecto, de los cuales dos son hijos de carniceros,  se han percatado que ese bioplástico es capaz también de conducir datos.

Esta innovación es tan relevante que es un caso especial de estudio del MIT. Y cercanos a este invento o desarrollo tecnológico hay varios más.

Son 520 muchachos los que han llevado la metodología que tiene un principio fundamental: encontrar una solución a un problema que afecte a millones de personas.

No es caso relatar los casos muchos de los cuales hemos documentado  en esta columna. Es informar de la calidad de esos proyectos asesorados por el MIT y que desafortunadamente no han despertado el interés de los fondos de capital de riesgo que con tanto esfuerzo articuló la política pública en la presente administración.

Por una razón: estos Fondos procuran que los proyectos a ser apoyados tengan ya cierta tracción, es decir, que ya vayan encaminados y tengan ventas y comportamiento sano.

Sin comentarios.

Esa incubadora de real "alto impacto" nació en la administración de JAVIER DUARTE  y quizá no se enteró de lo que estaba echando a andar y que resultaría de tanto interés para extranjeros.

Ahora le digo algo que le va a sorprender. En 2019 o quizá en el primer trimestre del 2020 iLab va por la aplicación de la metodología en comunidades indígenas y en las lenguas de ellas. Pero esa ya es otra historia.