Los huérfanos del INADEM: G2 Momentum

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Eduardo Torreblanca

Las empresas, incubadoras, aceleradoras, consultoras que supieron desprenderse de la tutela financiera del INADEM son las que hoy no padecen de  ataques epilépticos.

Como el caso de G2 MOMENTUM, una consultora que nació a finales del 2008, principios del 2009. Una empresa de servicio integral a las MiPymes y los emprendedores.

Antes realizaban un trabajo de asesoría y comenzaron a dar el servicio de gestión de recursos ante el INADEM. Siempre prefirieron que las empresas tuvieran un componente de INNOVACIÓN propicio para que la empresa tuviera un claro elemento de diferenciación en el mercado.

Pero con el tiempo llegó la vertiente de FONDO DE INVERSIÓN privado con foco en las empresas Start Up´s con proyectos avanzados en al menos un prototipo y no necesariamente radicadas en cuestiones de Tecnologías de la Información.

Tikets promedio de los 250 mil pesos al millón con una participación accionaria de la que  G2 MOMENTUM se sale  en un tiempo preacordado  y un proceso de selección que busca afanosamente que exista un componente de innovación. Que la empresa, mexicana o norteamericana establecida en México, tenga futuro y que tenga capacidad de dejarse guiar.

La tercer vertiente es la incubación para proyectos ya encaminaditos. Es decir; G2 le entra a proyectos de emprendimiento con cierto avance o empresas recientes que tengan carne con la que se pueda moldear una planeación estratégica, diseño de procesos y consultoría financiera.

Por ello es importante que sea una empresa "que se deje llevar".

Ahora... cuanto la empresa requiera más de lo que ellos pueden cubrir se buscan otros capitales ángeles que puedan complementar la ayuda financiera que ellos requieren.

La empresa lamenta el fallecimiento del INADEM (que en realidad fue un asesinato por ignorancia) pero a la fecha 200 procesos de asesoría, 60 empresas incubadas y 12 más en proceso, así como una inversión de 40 millones de pesos parecen dejar en claro que el momento en el que decidieron no depender del INADEM para soportar sus operaciones fue la mejor de las decisiones.

Son huérfanos que garantizaron su sobrevivencia. Quienes no lograron desprenderse del pecho abundante del Instituto son quienes ahora agonizan.

Hay proyectos en los que el INADEM invirtió cantidades enormes de dinero para que los responsables de esas instancias acabaran promoviéndose como estrellitas de la televisión. Vamos a ver cuánto les dura el oxígeno que el organismo rector de la política pública pro Pyme y emprendimiento les concedió con generosidad que puede despertar (o no) a suspicacias.