Los penales: cuna de empresas del crimen

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Eduardo Torreblanca

La Fundación de la que escribo  se atreve a pensar distinto respecto  a la manera en que varios gobiernos han abordado, sin éxito alguno, el combate  a la criminalidad. No cree que el incremento de cámaras urbanas o en el fortalecimiento exagerado de cuerpos de seguridad o en el redoblamiento de penas por delitos como solución. 

Quiere resolver el problema de la inseguridad curando a los penales. El enfoque no tiene desperdicio y al menos produce buenos resultados en otros países... desarrollados por cierto.

SASKIA NIÑO DE RIVERA  es una de las piezas clave para que  la FUNDACIÓN REINSERTA realice, desde hace dos años,  trabajo en las cárceles mexicanas donde ha visto lo que sin duda es un problema de claro diagnóstico. Los penales no son gobernados por la autoridad, federal o estatal, sino por las bandas criminales.

Es así como puede explicarse lo que los ojos de SASKIA  ha podido ver en persona: fiestas en las que hay caballos de carrera compitiendo, conjuntos musicales amenizando festejos, peleas de gallo, prostíbulos, internos que salen del penal, inocentes que ingresan sin razón alguna, lujos, dispendios, privilegios. Si los penales trabajan así es porque quienes los gobiernan, los criminales, lo permiten.

Imagine un CALL CENTER dedicado no a la promoción de un producto o servicio, o vinculado a la solución de problemas de algún consumidor, sino al secuestro y a la extorsión. Mesas con aparatos telefónicos o computadoras dedicados a las llamadas masivas  a mexicanos a los que se les pretende sorprender para que abonen cantidades de dinero para no lastimar a los supuestos familiares. 

O lo inconcebible. Una persona secuestrada que entró a un penal y se encontraba precisamente junto a su secuestrador negociando su libertad. Sí... estaban dentro del penal  tanto el secuestrado como  el secuestrador.

Saskia, abogada y  psicóloga, joven mexicana que ha sido reconocida internacionalmente por su labor en favor de la recuperación de los penales, la defensa de inocentes presos, atención a los hijos de reclusas y la atención de adolescentes en problemas por  delitos graves, niños que a los 9,10, 11 años fueron reclutados por las bandas criminales y capacitados para delinquir y matar es la madre de esta Fundación.

Esos son los tres programas que por el momento atiende la Fundación que tiene en el tema de REINSERCIÓN su eje de operación.

En  la esencia, el problema de inseguridad y alta criminalidad  está la falta de control de los penales en México. El hecho de que observadores de Derechos Humanos reconozcan y estimen que alrededor del 80 por ciento de las cárceles en el país cuenten con autogobierno y que no haya posibilidades de controlar y eliminar el hecho de que, por ejemplo, en el 75 por ciento de los casos de extorsión se operan desde los penales y en el 50% de los  secuestros  hay al menos un miembro de la banda operando desde el interior de un penal. 

El Gobierno Federal no ha puesto en esta posibilidad, el sanear "desde su interior" los penales, voluntad alguna. Entre otras cosas porque la existencia de tal nivel de corrupción es redituable para la clase política. Hay estimaciones que señalan que en pasados históricos a las oficinas del responsable máximo de la política pública en la Ciudad capital mexicana habrían  llegado no menos de un millón de pesos por semana y por penal como el "impuesto" a cubrir por facultar que cada uno de esos centros penitenciarios trabajaran como les convenía trabajar y no como señala la ley.

Poco se hace en los penales para reinsertar exitosamente a los reclusos una vez concluido su cumplimiento de pena. REINSERTA cuenta con la ÚNICA  CASA DE MEDIO CAMINO  que ayuda a que los jóvenes menores a los 18 años  que han purgado su tiempo en detención tengan una suerte de "curso propedéutico" que les permite re incorporarse a la vida con la perspectiva de hacerlo bajo los lineamientos de la legalidad y no de la reincidencia en bandas criminales.

Mucho ha hecho  REINSERTA  pero su campo de acción es infinitamente mayor. Lamentablemente la autoridad Federal ni le ha volteado a ver y menos lo hará en un año electoral en el que hay en juego tantos recursos necesarios para apuntalar el trabajo de candidatos a distintos y tan variados y numerosos puestos de elección popular.

De quienes se han convertido en aliados de esta Fundación  y de lo que harán en Puebla en un penal que tendrá área de hijos de reclusas, escribiremos el miércoles.