Norma para regular subcontratación, secuestrada

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Eduardo Torreblanca

Este es un secuestro en el que  tienen al Outsourcing  en México  tanto legisladores como la autoridad Federal correspondiente.  Pierden trabajadores y empresas de  subcontratación serias. Ganan  las empresas que están en la industria de la “tercierización” sin  CUMPLIR  con todas sus obligaciones de ley ante el trabajador “terciarizado”. 

Para poner las cosas en claro: hay dos tipos de empresas de outsourcing  en México: las que conceden a los trabajadores contratados los beneficios de ley y quienes aprovechan el  vacío legal para que sus clientes, y ellos por supuesto, evadan esos compromisos de índole social.

Y detener la norma  que regule este servicio implica, por último, una `pérdida de ingresos fiscales para la tesorería Federal, Estatal e incluso municipal. El  OUTOSOURCING NO PUEDE ser pretexto para evadir responsabilidades patronales.

Pero en la  práctica se da y  no solo se da sino también se tolera.

Pero en la Ley Reglamentaria de la LFT, la Ley Federal del Trabajo, pues los legisladores no encontraron una redacción contundente y clara y ante la perspectiva de que una letra ambígua determinara confusiones y dolosas interpretaciones prefirieron hacer de lado el tema y esperar mejores momentos.

Mejores momentos que ante el proceso electoral a la vista pudiera extenderse todo un año sin problema alguno.

Secuestrada la norma pues, ganan, otra vez, “los malos”.

La NORMA  que se procura y por la que pugnan las empresas serias que conceden el servicio ya fue planteada a finales del 2016 y la autoridad pidió 90 días para analizarla. La propuesta quedó detenida luego de esos tres meses de “análisis”. Y el asunto va por el año y medio ya.

En el ojo del huracán está el Artículo 15-A. que a la letra dice… “ El trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas. 

Luego el artículo define que condiciones debe de cumplir dicho trabajo. ”Pero para la reglamentación correspondiente los legisladores  pues la verdad es que “no le encontraron  la cuadratura al círculo” y pues el asunto tendrá que aprender a conocer el sueño de los justos.

 

De nada ha servido que “los buenos” intenten cerrarle la puerta a aquellas empresas que se han sumado a este sector con la sola idea de que los contratantes puedan evitar el pago correspondiente a sus obligaciones laborales.

De nada ha servido que las empresas serias acerquen a sus asesores para explicarle a diputados o senadores. De nada han servido, aparentemente, meses de explicaciones y lobbing.

El vacío permitirá que muchas empresas sigan simulando operaciones  para eludir o evadir al fisco firmando contratos que son falsos o que nunca se llevaron a cabo.

No es la subcontratación un recurso muy usado por las Pymes, pero es mucho más frecuente entre las medianas y grandes empresas. No son las empresas subcontratadas ni pequeñas ni medianas aunque pudieran serlo. 

El Outsourcing es un recurso que no es nuevo y que tiene alcance internacional. Ha representado a muchas empresas, miles para no decir millones, ventajas ante la competencia descarnada que existe en la economía global. 

En México ha avanzado lo suficiente como para tener ahora dos bandos de empresas vinculadas a esta industria; quienes desean hacer las cosas bien y quienes se prestan a que la “tercierización!” sea usada como esquema para evadir responsabilidades sociales del patrón.

El asunto pues, ya no será en el actual sexenio. Los legislares afirman que la responsabilidad recae en la Secretaría de Economía y la S.E.  señala a los legisladores. 

No será en este año electoral porque los políticos están  más interesados en saber de pié van a cojear y de que rama habrán de colgarse ante el relevo sexenal que comprometerse a terminar las cosas  de una buena vez por todas.

Usted sabe… hay prioridades.