Pymes en Morelos; "De lo perdido, lo que aparezca"

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Eduardo Torreblanca

Son de esas veces en las que las Pymes formales comprueban por qué el camino de la formalidad es el único viable. El sismo del 19 de septiembre anterior, con epicentro precisamente en territorio de Morelos causó muy grandes daños  en la entidad.

Como las sedes de los principales medios de difusión colectiva no están en Morelos, el despliegue informativo ha sido bastante menos que suficiente. Quienes tenemos conocimiento de las situaciones  en la entidad conocemos de la gravedad de los daños ocasionados a poblaciones enteras, con todo y sus empresas,  por supuesto. 

Más de la mitad de los municipios de la entidad presentó daños relevantes en los inmuebles. Jojutla fue sin duda la comunidad más afectada. Ya se habla de un esfuerzo por la construcción del NUEVO JOJUTLA.

El sismo fue muy democrático porque afectó a todos los estratos sociales de la entidad y por supuesto que las más dañadas, por número y gravedad de los daños, fueron las Pymes.

El esfuerzo desarrollado por el Gobierno Federal nunca será suficiente para atender las necesidades de las empresas. La inmensa mayoría no pide que les den sino que les acerquen condiciones razonables para atender sus necesidades.

Por ello la bolsa de 70 millones de pesos para atender los requerimientos de las empresas para reconstruir o fortalecer la infraestructura dañada nunca será suficiente, pero ES, y está ahí para auxiliar a las empresas que lo requieran con financiamientos.

Las categorías de los apoyos son: para capital de trabajo, sustitución de maquinaria y equipo, adquisición, remodelación o  reestructuración del inmueble o por sustitución o liquidez. Las tasas de interés van del 11 al 12 por ciento. Los plazos desde los 26 meses hasta 10 años. En el caso de capital de trabajo el plazo es de 3 años, de 5 años para adquisición de maquinaria y equipo, de 10 años para la adquisición o reconstrucción del inmueble y de liquidez de 72 meses.

Hay un plazo de gracia de hasta seis meses tanto para el pago del principal como para el pago de los intereses y ya se encuentra incluido en los plazos señalados.El recurso está avalado por el Gobierno Federal vía Nacional Financiera.

Los requerimientos para acceder a este apoyo de financiamiento por la emergencia son estrictos pero cumplibles. Desde luego que hay que ser empresa formal y estar al corriente de sus compromisos ante Hacienda . Se solicitan estados financieros firmados por un contador público que avale la veracidad de los documentos.

Según sabemos, una vez que se cumplan con los requerimientos marcados, la solicitud corre un proceso de análisis y posteriormente una revisión más puntual una vez que la solicitud haya sido inicialmente aprobada. Vendría posteriormente un análisis más detallado y luego  el expediente es trasladado con el VoBo a una institución bancaria comercial de preferencia del solicitante. Ya en la soberanía del banco se podrán solicitar algunos documentos más o no. La entrega del recurso depende de los procesos bancarios privados. Atrás está el aval de Nacional Financiera.

JULIO CAL Y MAYOR, Delegado de la Secretaría de Economía en Morelos ha realizado una labor muy intensa, recorriendo todos y cada uno de los municipios de la entidad en donde está destacado para corroborar la dimensión de los daños y hablar con los empresarios afectados, comprobar que el censo que se tiene de damnificados se ajusta a la realidad y ver de qué manera otros oficios del funcionario, como el vincular a las empresas con potenciales clientes, puede servir de apoyo para que las empresas superen o atiendan sus emergencias lo antes posible.

Ciertamente 70 millones de pesos para financiamiento con límites máximo de dos millones por evento o requerimiento no es prácticamente nada pero pues es lo que hay y lo que se entregue será necesario que se ejerza con la mayor transparencia para evitar que el recurso llegue a quien no lo necesita.

Es posible que  en la medida en que el recurso se agote se realice la solicitud de ampliar el apoyo con un segundo tramo , cosa que el funcionario no descarta, pero mientras tanto urge a las empresas más necesitadas a que ejerzan el apoyo. Esta es una de esas ocasiones en las que las empresas se dan cuenta que para algo sirve estar militando en la formalidad. Y esperemos que no haya otra por supuesto.