Pymes escriben a Santa Clos

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Eduardo Torreblanca

La mayor parte de las Pymes pedirán esta Navidad mayores ventas, más y nuevos clientes, contratos y operaciones extraordinarias. No faltará quien pida concretar algún  financiamiento. Muchos empresarios no saben bien a bien  para qué necesitan el dinero pero solo saben  que lo necesitan.

Casi todos piden pero son pocos los que trabajan para que lo deseado ocurra. Retomo el trabajo de investigación del CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE EMPRESAS FAMILIARES  de la Universidad de las Américas en Puebla. Dos años de trabajo en todo el país arrojan datos relevantes y en no pocas ocasiones alarmantes.

El más trágico habla de que del 100 por ciento de las empresas familiares  71% no desarrollan ningún esfuerzo por contar con planeación estratégica. Eso equivale a hacerse a la mar  en una nave que no cuenta con dirección alguna. Abordan los mercados "de oídas".

Es significativo el asunto si se sabe, además, que el 69% de las Pymes familiares dedican su esfuerzo productivo para abastecer el mercado regional, solo el 25% alcanzan al mercado nacional y un pobre 6% acuden a los mercados internacionales. Nunca la economía  ha ofrecido tantos mercados externos y nuestro tejido empresarial marca su vocación regional.

Suponemos, y la suposición es del autor de estos renglones, que en la medida en que están alejadas de "las grandes ligas" de la exportación asuntos como la planeación les aleja de una NECESIDAD  de PROFESIONALIZARSE. Es más cómodo estar solo en el mercado nacional que en el global y más, mucho más lo es instalarse en el mercado regional.

El 71 por ciento referido es un promedio que cita el estudio, pero en lo específico hay estados en donde las empresas familiares son más proclives a contar con un plan estratégico que marca su desempeño.

Por ejemplo: el 46% de las empresas en Tabasco cuentan con PLAN ESTRATÉGICO como el 38% en Baja California Sur, 37% en Chihuahua, 36% en Hidalgo y 35% en Quintana Roo. Son las cinco entidades con mayores porcentajes de empresas familiares con un plan estratégico en marcha (supuestamente). 

Por otra parte hay estados en donde las empresas cuentan con una ausencia mayor de ese plan rector de su actividad productiva. Chiapas encabeza la lista con un deprimente 12% de negocios con el famoso plan; Le sigue Morelos con el 18%. Nayarit con el 20%, Oaxaca con el 22% y Sinaloa con el 23%. Son las cinco entidades con menor propensión de contar con esta herramienta estratégica.

Curiosamente Morelos cuenta con la mayor cantidad de empresas familiares  con una función productiva dirigido a lo nacional, seguido por Colima con el 33% de sus empresas en ese mercado y el 32% en Guerrero.

Las empresas con mayor presencia en mercados regionales son Durango con el 81%, Chiapas con el 79% y Coahuila con el 78%. En cuanto a los mercados internacionales, los estados con mayor cantidad de pymes familiares relacionadas con ellos son Baja California Sur con el 15%, Quintana Roo con el 14% y Guanajuato con el 13%. Parecen indicar estos números la influencia de la actividad turística y la automotriz.

El actual Gobierno Federal se festina como "el sexenio del empleo". Ciertamente ningún empleo sale sobrando en México, pero es relevante recordar que de manera principal los empleos son generados por la iniciativa privada y que en la medida en que estas empresas se encuentren mejor preparadas para cumplir con sus funciones productivas y servicio a sus clientes en esa medida serán más fuertes y serán capaces de abarcar mayores mercados y sus empleos, presumiblemente podrán ser mejor calificados con mejores salarios. Habría más empleo mejor pagado. 

Una empresa que se orienta a satisfacer un mercado regional o micro regional no se sentirá necesitada de asumir un comportamiento funcional ligado a parámetros profesionales.

Pero eso no lo parecen entender el grueso de nuestras empresas. Profesionalizarse o morir lo entienden hasta que los empresarios están velando a su empresa. Bien haría el gobierno en lanzar una campaña para que nuestras empresas mejoren sus parámetros de funcionamiento o bien para que al menos distingan con claridad sus áreas de oportunidad.