Pymes familiares, pacientes sin diagnóstico

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Eduardo Torreblanca

El 99.8 por ciento de las unidades económicas en el país corresponden a las definiciones de Micro, Pequeñas o Medianas empresas. Solo el 0.2% de los negocios en México son de gran tamaño. El 86% de las micro empresas son familiares, el 84% de las pequeñas y el 78 % de las medianas. 

 Son empresas familiares en tanto   el 50 por ciento de la propiedad es, mínimo,  de una familia y un miembro de ella, cuando menos, se encuentra incluido en el cuerpo directivo de la empresa.

Son las Pymes mexicanas, esencialmente, empresas familiares, que por cierto gustan de ir a la deriva en la medida en que 71 por ciento de ellas carecen de un PLAN ESTRATÉGICO. Ni se preocupan ni se acongojan. 

 Son empresas esencialmente regionales porque  el 69% abastecen a un mercado regional en el que trabajan,  solo el 25% tienen alcance nacional y el 6% internacional.

Si un mayor número de empresas familiares  abastecieran al  menos al mercado nacional y un número mayor al internacional se preocuparían por tener un desempeño más ligado a lo ideal o "profesional" de lo que hoy muestran.

No es parejo el comportamiento de las empresas familiares en la República Mexicana. Mientras en Tabasco, Baja California Sur y Chihuahua se encuentran mayor número de  empresas con visión estratégica, en Chiapas, Morelos y Nayarit se encuentran entre la lista de las empresas y estados con menos tendencia a incorporar la  estrategia dentro de su funcionamiento.

Queda claro que no todas las Pymes son iguales, por más que la superficialidad recomiende meter a todas las Pymes en un mismo saco. No todas son iguales y unas "son menos iguales que otras".

Una de las conclusiones más relevantes del estudio  RADIOGRAFÍA DE LA EMPRESA FAMILIAR EN MÉXICO realizado a lo largo de dos años por la Universidad de las Américas Puebla al través de su Centro de Investigación de Empresas Familiares de la institución (mil  496 encuestas en todo el país)  es que si se quiere atender con eficiencia la problemática de las empresas Pyme y las Pyme familiares tendría que comenzarse por reconocer que no todas las Pymes son iguales y que cada estado tiene, aunque no parezca, características específicas que derivan en circunstancias que no facilitan el pensar en políticas públicas aplicables por igual a las empresas de Colima, Nayarit, Chihuahua o la CDMX.

El estudio referido por ejemplo, comenzando por lo más sencillo, define que en Colima, Nayarit y Tlaxcala la mayor parte de las empresas familiares son de micro dimensiones; en Morelos, Tamaulipas y Durango están las pequeñas como las empresas familiares más frecuentes y para el caso de Nuevo León, Puebla y Jalisco prevalecen las medianas empresas.

Lamentablemente el error no solo consiste en tratar a todas las Pymes familiares como si todas ellas fueran iguales. El más grave es que prácticamente no hay estudios que permitan conocer sus problemáticas específicas. Si no se diagnostica al paciente, ¿cómo se pretende conocer qué problema de salud le aqueja?

 

DE TIN MARIN...

Qué pena que un gobierno tome medidas para complicarle la vida a los ciudadanos que no aspiran a recibir limosnas sino simple y sencillamente requieren de parte de sus recursos para atender sus necesidades ante las contingencias  que a veces plantea la vida.

Resulta que JORGE V., un mexicano que tiene poco más de 62 años detectó una pequeña fisura en su casa a raíz del terremoto del pasado septiembre. Desempleado, tardó en reunir el recurso necesario para conocer las dimensiones reales del problema. Contrató un albañil que descubriera la fisura y un amigo ingeniero que le diagnosticara la gravedad del posible daño.

Pues resulta que el asunto no es menor y tiene que atenderse con un castillo y la recomendada sustitución de tabique en una de las paredes. Como podrá imaginar el asunto requiere de dinero que es un bien muy escaso cuando alguien se encuentra en el desempleo.

Entonces JORGE  determina solicitar parte de los recursos que tiene guardados en su fondo para el retiro y se presentó en su Afore (INVERCAP). Con más disposición que eficiencia se le solicitaron los requisitos que demanda su solicitud, entre ellas una constancia del IMSS  que lo ubica como desempleado. Para la poca fortuna del solicitante, un trámite que presumiblemente contesta en línea y "prácticamente de inmediato" el Seguro Social, ese día, previo  hábil  al   20 de noviembre  no  contestó en el momento que se le necesitaba. Si bien no se podía concretar el retiro, el procedimiento había iniciado y así se lo hicieron saber al solicitante.

La persona que atendió a JORGE  le  pidió  que una vez superado el "puente" con motivo del 20 de noviembre, regresara por la respuesta y el recurso que le corresponde como préstamo ante su desempleo. 

Poca fortuna tuvo Jorge al día siguiente al puente con motivo del día conmemorativo porque resulta que la persona que le volvió a atender le informó que "FÍJESE  QUE justamente hoy CAMBIARON LAS REGLAS  para la disposición del efectivo que usted pretende por lo que tendrá que esperar a que la carta que lo acredita como desempleado pierda su vigencia para hacer OTRA solicitud y con ella  ya se pueda gestionar su préstamo bajo los términos que ahora marca la autoridad como necesarios.

Poca suerte para el solicitante porque la vigencia del documento expedido por el IMSS  tiene vencimiento ya en el terreno de diciembre cuando JORGE  tendrá que hacer OOOOTRRRO trámite para poder atender el asunto de su hogar.

Es una pena. Hay ciudadanos que no se esperan a que "el gobierno responda" ante las contingencias  y es precisamente a ellos a quien el gobierno complica los procesos. El trámite inicial realizado por el mexicano fue previo al cambio de reglas. No obstante, los empleados  de INVERCAP hacen validos los requerimientos actualizados en detrimento del solicitante. México, lindo y querido.