Reparto de utilidades y subcontratación

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Eduardo Torreblanca

Ayer fue el último día para que las empresas cumplieran la obligación de entregar a su base de trabajadores parte de las utilidades obtenidas durante el ciclo fiscal 2017. Lo marca el Art. 177 de la Ley Federal del Trabajo. Se estima que en este año 16 millones de trabajadores debieron recibir el beneficio del reparto de esas utilidades en un 10 por ciento del total del ejercicio. Diez por ciento entre todos los trabajadores, por supuesto.

El asunto es que la obligación, no cumplida por todas las empresas -aunque hay exenciones previstas por la ley- hacen entrega de esta prestación. Algunas de ellas se han dado la "maña" de no concederlas. De este grupo la mayoría medianas, recurrieron al esquema de "outsourcing" para evadir  la responsabilidad.

Ayudo el cuerpo legislativo también el que en su momento hizo cambios que dieron pie a interpretaciones dolosas de la prestación. No todas las empresas vinculadas con los esquemas de subcontratación se prestan a esa evasión. Hay empresas serias que cumplen con el compromiso constitucional a pesar de un vacío  al que da a lugar los artículos  15 A, 15 B, 15 C y 15 D del Artículo mencionado.

Y aquí surge una duda: utilidad de qué empresa es sujeta a la repartición obligada: ¿De la empresa que subcontrata o de la empresa que es la obligada a pagar a trabadores por su relación con la contratante? 

O más allá: En un esquema de subcontratación  a que da a lugar la Ley ¿no habría la posibilidad de que el trabajador recibiera DOS repartos de utilidad? Porque una empresa que contrata tiene utilidades y la empresa que paga a los trabajadores mediante el esquema de subcontratación también debe de tener utilidades sujetas a repartición.

Hay especialistas que aseguran que un trabajador con una adecuada asesoría pudiera  pelear las dos reparticiones de utilidades.

Obviamente puede ser considerado esta maniobra como un exceso, aunque lo cierto es que la ley mantiene ciertos vacíos que permiten que las empresas "mañosas" evadan la repartición de utilidades mediante esquemas de subcontratación sin dejar de reconocer que hay empresas que realizan la repartición de utilidades de la empresa que les ha contratado para cumplir con las obligaciones de pago  de salarios y de prestaciones determinadas por el Art. 123 Constitucional.

Las empresas honestas en el esquema de subcontratación contemplan en sus contratos con sus clientes que las prestaciones y disposiciones de ley dispuestas en la LFT serán cumplidas cabalmente por ellas en descargo de las obligaciones que sus clientes  tienen.

Pero lamentablemente son las menos.

El 57 por ciento de la población económicamente activa participa dentro de la economía informal. Si queremos mejorar los ingresos de la base trabajadora tendremos no solo que formalizar a la actividad económica sino también respetar las disposiciones legales en beneficio de los trabajadores pero también de la empresa.

Las propuestas están sobre la mesa como es el caso de desarrollar una NORMA MEXICANA voluntaria para las empresas de subcontratación. La reglamentación está detenida y fuerte es la oposición a que haya OLIGATORIEDAD de certificarse en una futura NORMA OFICIAL MEXICANA para las empresas de subcontratación  que no de outsourcing, por cierto, ya que el término no existe en la legislación mexicana.