Reponer suelos y recibir dinero por ello

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Eduardo Torreblanca

En columnas UNIVERSO PYME publicadas por este sitio hemos informado de la intentona en Hidalgo de impedir que desechos sólidos sigan siendo aprovechadas por empresas cementeras para alimentar  sus hornos lo que les representa ahorros vs. el uso de combustibles tradicionales.

En otras naciones, destacadamente en Europa, se fomenta que esos hornos aprovechen la capacidad energética de la basura sólida con lo que se reduce la emisión de gases invernaderos, se reduce la contaminación y el proceso productivo de las cementeras es más económico.

Hasta 95 por ciento del proceso productivo de las empresas cementeras se realizan aprovechando la basura. En México no alcanza el 10 por ciento. Todo consistiría en organizar la cadena que permitiría primero recoger las llantas, por ejemplo, o las pilas o desechos de procesos de construcción para procesarlos y darles aprovechamiento.

Pero también hay estímulos de organismos internacionales a regiones en el mundo, o países, que determinen recuperar la capacidad productivo de los suelos que han sido erosionados por productos químicos que restan las virtudes de la tierra.

El Acuerdo de Paris ha determinado que a partir del 2021 se estimulará a las regiones, estados, países que hagan acciones en favor de la recuperación de la capacidad productiva de la tierra erosionada.

Habría en México no menos de 600 mil hectáreas en posibilidades de ser recuperadas al amparo de la propuesta que consiste en la producción de composta con elementos orgánicos de desecho y la posterior siembra en esos terrenos con pasto de la variedad "elefante" que tiene una capacidad de crecimiento hasta de un metro de altura.

Esta variedad de pasto permite una captura de CO2 y por ello el Acuerdo de Paris tiene determinado el pago de 20 dólares por hectárea que sea atendida con estos esfuerzos de recuperación de capacidad  productiva. El estímulo pudiera extenderse hasta el 2030.

Si existiera organización en México no solo mucho pudiera hacerse  en la recuperación de tierras sino también contribuiríamos a que el sobrecalentamiento del planeta no avance a los ritmos que hasta el momento  lo ha hecho.

En todos y cada uno de los estados del país podemos articular esfuerzos para recuperar llantas, moler desechos de la construcción, programar la recuperación de pilas que son altamente contaminantes o bien dar un mejor propósito a la basura orgánica.

Posiblemente algo se pueda lograr luego de que el Senado ha determinado revisar los pendientes en materia ecológica. Mucho qué hacer en el país en materia ecológica. Mucho.