Una técnica muy sencilla para encontrar soluciones

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Gustavo Feijóo

Si usted quiere averiguar por qué se detuvo otra vez la línea de producción, por qué hay tanta rotación de personal, por qué hay “robo hormiga” de sus inventarios, hay dos palabras que podrían ayudarlo a usted, a su equipo o a su empresa a encontrar las respuestas pertinentes: ¿por qué? Preguntar “¿por qué?” es una técnica simple para resolver problemas que puede conducirlo rápidamente a la raíz del problema. Esta estrategia consiste en analizar el problema y preguntar: "¿por qué?".

Sin importar la dimensión de sus problemas, siga leyendo para poder solucionarlos.

La técnica recomienda comenzar por el problema actual, y desde allí retroceder hacia la raíz, preguntando todo el tiempo “¿por qué?” y "¿qué causó este problema?". Muchas veces, la respuesta al primer “¿por qué?” genera otro “¿por qué?”, y la respuesta al segundo genera otro más y así sucesivamente. Esto debe repetirse una y otra vez hasta que la raíz del problema quede en evidencia, por lo general, más o menos con cinco “¿por qué?”.

Esta técnica es fácil de usar, no exige conocimientos avanzados de matemáticas ni herramientas costosas. Al hacer la pregunta, es muy importante separar los síntomas de las causas del problema, ya que los síntomas suelen ocultar el origen real del problema.

Veamos la técnica en acción:

¿Por qué no cobramos esas cuentas oportunamente?

- Porque no se facturó a tiempo.

¿Por qué no se facturó oportunamente?

- Porque la encargada de facturar se enfermó y faltó al trabajo.

¿Por qué no facturó otra persona?

- Sólo élla sabe facturar.

¿Por qué no se capacitó a alguien más?

- No tenemos a nadie más en Cobranzas.

¿Por qué no tenemos se capacitó a alguien de otra área?

-No se le dio prioridad de importancia suficiente como para asignar a otra persona en estos casos.

Como verá, el último "por qué" llevó a una afirmación que le indica cómo actuar. Sin embargo, recuerde que una sola equivocación en cualquier pregunta o respuesta puede generar resultados falsos o engañosos. Haga preguntas claras, sin ambigüedades y objetivas, y sea totalmente sincero, aunque la respuesta deje mal parado a su jefe o a usted mismo.

Recuerde también esta técnica lo ayudará a encontrar la raíz del problema, pero quizá no pueda encontrar una solución viable. Por ejemplo, si la causa es  "porque el dueño quiere que sea así", no hay solución para el problema. Pero al menos determinará que la situación está fuera de su control, y no perderá más tiempo tratando de modificarla.

Los estudiosos de le Filosofía, ya habrán encontrado la similitud de esta técnica con la ”Mayéutica” que desarrolló Sócrates en la Grecia antigua, hace aproximadamente 2,400 años, mediante la cual se aproximaba a la verdad, mediante la sucesión de preguntas y respuestas. Podemos considerarla una técnica moderna, de vanguardia y con vigencia atemporal.

Como método para generar ideas, es casi insuperable. Es barata y fácil de implementar, fomenta la comunicación dentro del equipo y se puede usar para casi cualquier problema con personas, procesos o productos. Ya sea que trate usted de averiguar por qué su producto no se apoderó del mercado, o por qué su tarta no levanta, ¿por qué no prueba esta técnica para ver qué descubre?