Vamos hacia la mediocridad acostumbrada

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Eduardo Torreblanca

VAMOS HACIA LA MEDIOCRIDAD ACOSTUMBRADA

Entre 1978 y 2018 la economía mexicana creció a un  mediocre ritmo promedio  de 2.1% anual. Se sostiene que es mediocre en función del enorme potencial que ofrece el territorio y sobre todo el talento de su población que aún con serias limitantes ha dado muestra de enorme capacidad creativa y de respuesta ante circunstancias complejas.

Para allá vamos. Los indicadores económicos recientes reflejan que el crecimiento que consigue el país en el proceso de recuperación gradual de la pandemia es tímido,  incierto incluso, sin vigor. Vamos hacia  el crecimiento inercial de nuestra economía.

Los datos:   Indicador Global de Actividad Económica  se encontraba en el nivel de los 101.9 puntos en el mes de enero del 2020  y baja en febrero de ese año a 101.5 para bajar a 97.6 en marzo, a 72.6 en abril y a 72.1 en mayo del año anterior.

En enero del 2021 el nivel se sitúa en 98, en 98.3 en febrero de este año y de 99 en marzo. Se recupera con mucha debilidad y se encuentra aún por debajo del nivel en que ya se encontraba en febrero del año pasado.

La actividad industrial  avanza en marzo 0.7% respecto al mes anterior pero a nivel marzo 20-marzo 21 el avance es de 1.5%. El promedio del primer trimestre del año anterior en comparación con el primer trimestre del 2021 refleja, contra el presente año, un retroceso de -2.7%.

La industria manufacturera es la que mayor avance presenta en marzo con 5.5% y explica gran parte de la recuperación de la actividad industrial a pesar de interrupciones en la red de suministro. La minería, la electricidad y la construcción presentan en marzo contracciones respecto al año anterior.

La producción, venta interna y la exportación de vehículos  en el primer trimestre del presente año presentan retrocesos respeto al mismo período del año anterior  de -12.04% ,-12.7% y -14.7%.

La inversión fija bruta, el componente más relevante si pensamos en una recuperación pronta  crece pero queda aún por debajo del nivel que ya se tenía en enero del 2019 porque entre enero del 2019  y febrero 2020 ,  la IFB (Inversión Fija Bruta)  presenta un retroceso de -8.6%.

Si no hay inversión no habrá recuperación. La confianza es el factor o activo más importante para garantizar la recuperación de las inversiones, la generación de empresas pero sobre todo la creación de empleos.

Y este, desde mi punto de vista, es el retroceso más importante de los indicadores hasta ahora disponibles.

La economía de Estados Unidos crece a ritmos de 8 por ciento anual, un ritmo impresionante. México es posible consiga, durante el segundo trimestre del año  un crecimiento relativamente cercano a lo que perdió durante el segundo trimestre del año pasado (-18.7%). Todo indica que nos acomodamos a lo que la economía crece por inercia.

Sabe Rogelio Ramírez lo que está en juego. Es seguro que intente una reactivación relevante que rompa con la inercia. Ojalá consiga el milagro.